jueves, 13 de febrero de 2014

Carta a San Valentín

Querido San Valentín espero que hayas mejorado tu puntería, en esta carta quería alertarte del problema, decirte que te deberías ir tomando más en serio tu trabajo porque con el paro que hay quien sabe, hasta tu puedes acabar en la cola del INEM.

Últimamente las paginas webs y páginas de contactos están abarcando gran terreno en esto del amor, suerte que todavía quedamos algunos clásicos que somos mas de “face to face”, pero bueno a lo que iba, en esto del amor quien sabe donde pueda estar tu media naranja, pero Valentín nos conocemos y ya se que te gustan los amores imposibles y esos papelones,pero déjate de películas y céntrate , déjate de dramas, de distancias y patrañas, búscame un amor sencillo, bonito, sin dramas ni lágrimas, tampoco quiero un amor soso, pero busquemos un equilibrio, no quiero que se desviva por mi ni que me quiera a morir,pero tampoco que pueda vivir sin mi, sin magia ni purpurina, pero con chispa, resumiendo quiero un amor bonito y barato, y por si acaso no tires la garantía porque yo no me fío mucho de tu puntería.

Por cierto Valentín olvidaba decirte que deberías cambiar la marca de las flechas, porque cada vez duran menos las relaciones y no es por echarte la culpa pero los matrimonios ya no llegan ni a los cinco años.

Por último Valentín déjate de juegos que con el amor no se juega, ya jugamos con el tiempo, con la vida, con las personas, y perdemos el tiempo jugando y la vida arrepintiéndonos, pero bueno que te voy a contar a ti que tu  no sepas.

Porque el amor al igual que arreglarlo todo también lo destruye, mata y enloquece, ay el amor, medicina y a la vez droga , menuda carga explosiva y nosotros ahí jugando con este como si fuera un balón.

Hablando de amor, que bien sabe disfrazarse y que bien miente porque a veces encontrar el amor es como ir a las rebajas, que te enamoras muy rápidamente pero luego al llegar a casa te das cuenta que no era tan fabuloso como parecía, que si le das la vuelta  tiene varios rotos y los bajos están llenos de pelusa.

Ay amor  traicionero,lo mismo nos matas que nos alegras la vida, y a pesar de todo vamos detrás de ti intentando atraparte, como un drogadicto detrás de su dosis diaria ,somos adictos a ti a tus mariposas en el estómago y a tus sonrisas sin venir a cuento. 

Menuda adicción amor, a veces resultas ser como un bote de nocilla, lo empiezas con ansias y lo terminas con remordimientos, pero a pesar de ello vuelves a comprar otro bote cuando se acaba.