jueves, 28 de agosto de 2014

Las cosas pasan cuando tienen que pasar

Excusa de todos, consuelo de tontos.

Mi vida pasa y no paro de escuchar tales "frasecitas": a la tercera va la vencida, si no paso fue por algo, el destino no lo quiso, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio

Si es cierto que todo guarda cierta armonía, pero yo estoy harta de escuchar excusas.   No, no quiero más excusas si no lo conseguiste fue porque no estabas preparado( al menos en ese momento) independientemente de que te lo merecieras o no.

Es cierto que existen miles de excepciones hay gente preparada, muy preparada, que no consigue sus metas. Sin ir más lejos vivo en un país que la gran mayoría de licenciados no consiguieron trabajo y no fue por preparación, os lo aseguro.


Es injusto,  duro y a veces in-asimilable. Pero esto funciona así, estas situaciones te hacen sacar algo de ahí dentro que te cambia, te ayuda, maduras. 
Yo digo que estas situaciones te marcan, te marcan y te hacen entrar en un  determinado grupo de personas, unos deciden resignarse no porque sean incapaces de conseguirlo, sino porque ya se dieron por vencidos, otros sin embargo nunca perdieron la esperanza y siguieron intentándolo. 
eso fue lo que nos diferenció

Una, dos , tres, cuatro, las veces que sea necesario, nadie fijo un número, nadie nos dijo que iba a ser fácil, nadie nos ayudará cuando caigamos por lo que porque tener en cuenta refranes, números que alguien algún día puso.

Es cierto que el tren solo pasa una vez, sí, pero hay muchas estaciones por lo que si no lo coges en la primera estación ten en cuenta que hasta que llegue a su destino aún quedan mucho recorrido.



Dejemos de engañarnos, dejemos de atribuirle  trabajo al destino. el nunca existió



Y vivimos en ese instante, en ese minuto de gloria que nos hizo alzarnos o caer al vacío, porque la vida es ese nudo en el estómago que te hace sacar todo lo que llevas dentro o simplemente atragantarte hasta que te quedas sin aliento.